Creado en 1918, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido es uno de los espacios protegidos más antiguos de España y un símbolo de la conservación en los Pirineos.
Destaca por sus profundos valles glaciares, grandes macizos calizos, cascadas, bosques y una extraordinaria diversidad de ecosistemas que albergan una rica fauna y flora de montaña. El parque está formado por cuatro grandes valles: Ordesa, Añisclo, Escuaín y Pineta, cada uno con paisajes y características únicas.
Su excepcional valor ecológico y paisajístico ha sido reconocido nacional e internacionalmente:
- ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) Ordesa y Monte Perdido (1988).
- ZEC (Zona de especial Conservación) Ordesa y Monte Perdido.
- Reserva de la Biosfera Ordesa-Viñamala (1977)
- Diploma del Consejo de Europa a la Conservación (1988, 1993, 1998, 2003, 2008 y 2018).
- Patrimonio Mundial de la UNESCO (1997).
- Geoparque Mundial UNESCO Sobrarbe Pirineos (2006)
- Reserva Natural Fluvial (2017).









